Cada vez que utilizamos servicios de Google o entramos en una página cuya publicidad administra, entregamos nuestra atención para que la segmente en función de nuestros intereses y la revenda a sus anunciantes.
Entregamos tanta información a Google que su potencial para manejarla es aterrador. Pero a pesar de la conspiranoia al respecto, no ha habido escándalos o abusos relacionados con ello. En una industria de escasa fidelidad, la empresa sabe qué puede y no puede hacer: si nos sentimos amenazados, podemos irnos mediante un clic.
Google ha cambiado nuestra relación con la información.
Es comunicación en estado puro.
Enrique Dans
Es comunicación en estado puro.
Enrique Dans
Fuente: larazon.es